martes, 10 de junio de 2008

Asegura Guillermo Baquero, dirigente universitario colombiano:

“Seguimos en la organización y la lucha en todo el país”

*"¡Los estudiantes no somos terroristas. Terrorista es el Gobierno que desaparece y asesina!" , coro que alteró al presidente Uribe Vélez.

Bogotá- No se nos borra de la memoria la imagen del joven estudiante universitario costeño interpelando al presidente de la República Álvaro Uribe Vélez aquel día jueves 5 de junio de 2008 durante la instalación de la II Conferencia Regional de Educación Superior (CRES), en el Centro de Convenciones de Cartagena de Indias. Ese día una delegación de estudiantes de varias universidades de la costa norte, agrupados en la Asociación Colombiana de Estudiantes Universitarios –ACEU- gritó al mandatario y frente al nutrido auditorio la consigna "¡Los estudiantes no somos terroristas. Terrorista es el Gobierno que desaparece y asesina!", en condena por el pronunciamiento del ejecutivo nacional que ordena a la fuerza pública ingresar a los predios universitarios para detener a supuestos terroristas infiltrados en las movilizaciones estudiantiles de los últimos días.

Los gritos universitarios en el Centro de Convenciones alteraron visiblemente al presidente, quien llamó a uno de líderes de la protesta para que interviniera en el acto, como en efecto lo hizo Guillermo Baquero aprovechando los minutos con auditorio repleto y canales de televisión y radio al aire para recordarle a Uribe la crisis presupuestal de las universidades públicas colombianas.

“Seguimos en la organización y la lucha en todo el país”: G. Baquero

Encontramos en Bogotá al dirigente de la ACEU y estudiante en proceso de graduación en la Facultad de ingeniería de medio ambiente de la Universidad de la Guajira, coordinando las actividades y tareas de la organización universitaria y nos comentó que seguían impulsando el proceso organizativo nacional y en las regiones.

“Seguimos firmes, después de lo que pasó en Cartagena cuando le dijimos la verdad en la frente al primer mandatario colombiano. Estamos igual en la dinámica del activismo universitario denunciando la situación de las universidades públicas, coordinando acciones con las diferentes organizaciones estudiantiles y demás estamentos como los profesores y trabajadores a quienes la política oficial de recorte presupuestal les niega derechos constuticionales” señaló.

Según el dirigente de ACEU se encuentran perfilando el desarrollo de la organización del estudiantado con los programas y plataformas del movimiento estudiantil actual.

Informó que encuentran a la expectativa para asistir el martes 10 de junio en un debate que posiblemente se inicie en la plenaria del Senado de la República a instancias de las congresistas Piedad Córdoba Ruiz (liberal) y Gloria Inés Ramírez (PDA) quienes junto a otros parlamentarios analizarán la crítica situación de la educación superior colombiana. “Es posible que asistamos y ese es nuestro interés para explicar a millones de compatriotas la crisis presupuestaria en que mantienen las universidades públicas por las nefastas políticas educativas del gobierno de Uribe Vélez” precisó Baquero.

Cabe destacar que el Diario El Informador en su edición del lunes 9 de Junio de 2008 calificó al estudiante guajiro, Guillermo Baquero Serrano, como el personaje de la semana por sostener un cara a cara con el Presidente Uribe Vélez, en la ciudad de Cartagena.

Según el matutino los planteamientos de Baquero estaban encaminados a explicar la situación que viven hoy en día, los estudiantes de educación universitaria y sus miembros.

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domingo, 8 de junio de 2008

“Puede cortarse o hacer lo que quiera, porque las ordenes del director se cumplen”

Reaunudan la huelga de habre 9 presos políticos quiene el eida de ayer la guardia del INPEC intento sacarlos a la fuerza del sitio transitorio donde se encontraban, estos exigen respuestas y solcuiones del Gobierno.
COMUNICADO PUBLICO
“Puede cortarse o hacer lo que quiera, porque las ordenes del director se cumplen”
Siendo las cuatro de la tarde del día miércoles 04 de junio del año en curso algunos guardias de la Penitenciaria de Palo Gordo a mando del sargento Santos, llegaron al aérea de recepción, sitio donde se encontraban los 09 huelguistas de hambre y les informaron que el director de la Penitenciaria daba la orden para que los llevaran por las buenas o las malas nuevamente al patio No 3 donde se encontraban por ser estos beneficiarios de Medidas Cautelares.
Por la resistencia que hicieron estos huelguistas, argumentando y recordando a la guardia que el pasado 22 de mayo el director se había comprometido con ellos a dejarlos vivir en recepción mientras la dirección general del INPEC ordenaba su traslado, cuatro de los huelguistas, los señores José Ciro Mancera, Carlos Martínez, David Castañeda y Vargas Caicedo Sepúlveda, de manera desesperada, se cortaron los brazos para impedir que a la fuerza fueran llevados al patio No 3 o a las celdas de la unidad de Tratamiento, o como las llama los internos los calabozos sitio a donde fueron conducidos en ese mismos momento los señores Carlos Augusto Leal y Wilder Mejía.
Debemos recordar que el pasado 31 de marzo del año en curso 11 presos políticos beneficiarios de Medidas Cautelares decidieron declararse en huelga de hambre ya que llevaban un año pidiendo al INPEC el traslado de la Penitenciaria de Palo Gordo amparados en resoluciones del mismo INPEC. De igual forma nos informan los huelguistas que desde el día de ayer en las horas de la tarde ellos reanudaron la huelga de hambre, pues el director de la Penitenciaria, según la información dada a nuestra Fundación, no cumplió con el acuerdo al que habían llegado y la dirección general del Inpec no ha dado solución alguna después de mas de 60 días en huelga de hambre.
Los presos han informado que ellos no permitirán ser sacados a ningún sitio de la Prisión por lo cual solicitan que sus heridas sean curadas en las celdas donde se encuentran
La seccional Santander de la Fundación Comité de Solidaridad con los Presos Políticos pide al gobierno nacional y regional dar una salida real a la crisis humanitaria que se vive en la Penitenciaria de Palo Gordo, la cual es evidenciada por las tres huelgas de hambre que han realizado diferentes presos en esta penitenciaria durante lo corrido del año 2008.
Atentamente,
Seccional Santander
FCSPP

miércoles, 4 de junio de 2008

En Caquetá acusan al Ejército de violar DIH


Por Camilo Raigozo
Florencia, junio 4 (Semanario VOZ). Las comunidades campesinas residentes en los municipios de La Montañita, El Paujil y Solano (Caquetá), denunciaron a VOZ por intermedio de un extenso documento, el cual firman más de 160 labriegos, las constantes arbitrariedades, abusos, maltratos físicos y sicológicos, robos y otras violaciones a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario por parte de las tropas del Ejército Nacional. Copias del mismo documento fueron entregadas también a la Gobernación del Caquetá, a la Personería Municipal de La Montañita, a la Procuraduría Departamental, a la Defensoría del Pueblo de Caquetá y a la Diócesis del mismo departamento.


Los pobladores de las veredas Las Hermosas, San Isidro, Gibraltar, Nuevo Jerusalén, Horizonte, Berlín, Corazones, Américas de Jamaica, Los Andes, Miramar, Puerto Gaitán y Puerto Tejada, todas pertenecientes a la jurisdicción del municipio de La Montañita, responsabilizan directamente a las tropas perteneciente a los batallones Diosas del Chairá y Güepí, adscritos a la Brigada 12 y a la Sexta División del Ejército con sede en el departamento de Caquetá. También, involucran en las violaciones a la Brigada Móvil 6, las cuales estuvieron en la zona desde el 28 de enero hasta el 19 de abril del año en curso.


A las nueve y media de la mañana del 4 de febrero, tropas del ejército llegaron hasta la casa de Abelino Buba, ubicada en la vereda Las Hermosas, municipio de La Montañita y luego de destrozarle los alambrados de la cerca de la finca, le robaron 12 racimos de plátano. Al momento de retirarse, amenazaron a toda la familia y los acusaron de ser auxiliadores de la guerrilla. Ese mismo día le robaron 36 galones de gasolina a Carlos Totena.


Al día siguiente, hicieron lo mismo en la casa de la campesina Adela Camacho. Allí agredieron a Eduardo Polanía, al cual señalaron de ser guerrillero. En la casa de Camacho permanecieron los militares cinco días con sus respectivas noches poniendo en riesgo la vida de los civiles en flagrante infracción al Derecho Internacional Humanitario. Utilizaron de forma abusiva el baño, la cocina, el patio y otros lugares de la casa, antes de salir a robar yuca y plátanos en la finca de Enedine Grisales, según la denuncia.


Pillaje y destrozo de cercas


El 2 de marzo, procedentes del corregimiento Unión Peneya, llegaron tropas del ejército al caserío San Isidro a las cuatro de la mañana. Irrumpieron violentamente en los hogares de Gilma Cruz, Dario Charry y Alfonso Villa, buscando un supuesto armamento de la guerrilla. Horas más tarde detuvieron a José Sem Pillimue, a su hijo Anuar y a Leiver Cuesta, a los cuales sindicaron de ser guerrilleros por lo cual los invitaron a que se reinsertaran. Finalmente les hicieron firmar un certificado de “buen trato”.


Cuando las tropas se encontraban instaladas en el Centro Educativo Brisas de San Isidro, aparecieron letreros en las paredes alusivos a paramilitares: “Volvimo AUC”, decían. Se tuvo que suspender las clases y los niños quedaron traumatizados pues fueron ellos los que descubrieron los letreros. En el momento en el que la comunidad les preguntó a los militares, estos no contestaron nada y agredieron verbalmente al presidente de la junta de acción comunal. “Metido, sapo”, le dijeron entre otras expresiones de grueso calibre.


El 25 de mayo en el caserío Miramar, jurisdicción de Unión Peneya, se presentaron intensos combates entre el ejército y la guerrilla. Según la denuncia, las tropas regulares armaron sus barricadas y trincheras dentro del caserío, quedando la población civil como escudo humano, por lo que uno de los habitantes resulto muerto por las balas del ejército.


Los anteriores ejemplos forman parte de los más de 100 casos enumerados por los campesinos en su denuncia, ocurridos entre el 3 de febrero y el 4 de abril del presente año, en el área de los municipios mencionados. “No son todos los atropellos que en realidad han sucedido en nuestras comunidades, ya que muchas víctimas se negaron a denunciar por temor a las represalias”, le aclararon a VOZ varios labriegos vía telefónica.


Además denunciaron como algo grave contra la salud, la vida y los ecosistemas, que desde helicópteros militares han sido liberadas extrañas aves que aún no han podido identificar a que especie pertenecen. “Lo que hemos podido constatar, es que a partir de ese hecho, se ha desatado en la región una epidemia cuyos síntomas son diarrea, vómitos, fiebres y fuertes dolores de cabeza, siendo los niños y los ancianos los mayores afectados”.

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Se reúne comité de búsqueda de Guillermo Rivera Fúquene


Bogotá, junio 4 (Semanario VOZ). Gran preocupación e incertidumbre reina entre los trabajadores de la Contraloría distrital al no obtenerse información precisa sobre el paradero del presidente del Sindicato de Servidores Públicos –Sinserpub-, Guillermo Rivera Fúquene, desaparecido desde el 22 de abril.

Integrantes del Comité por la vida, encargado de la búsqueda de Rivera critican que a pesar de haberse establecido unos compromisos con las autoridades del distrito y con la Comandancia de la Policía Metropolitana de Bogotá, aún no se observan ni se siente la contundencia de las acciones acordadas para lograr esclarecer el caso y encontrar al sindicalista y militante del PCC y del Polo Democrático Alternativo.

El comité ha convocado a los sindicatos, partidos, organizaciones de derechos humanos, comunitarias a rodear de solidaridad a la familia del compañero Rivera Fúquene y seguir denunciando este hecho como parte del terrorismo oficial contra los líderes sindicales en Colombia. Anunciaron que se reunirán el jueves a las 9 de la mañana en el Salón Rodrigo Lara Bonilla del concejo distrital para trazar nuevas programaciones hasta encontrarlo.

Insisten en un tratamiento igualitario en las operaciones de las autoridades para rescatar a Guillermo Rivera, con esfuerzos y despliegue como el que permitió que volviera días atrás a brazos de su familiares el niño de 22 meses, Joel Pinto, secuestrado en esta ciudad.


lunes, 2 de junio de 2008

ACCIÓN POPULAR CONTRA EL MIN DEFENSA DE COLOMBIA


Señor

JUEZ ADMINISTRATIVO DE BOGOTA. (Reparto)E. S. D.


LUIS CARLOS DOMÍNGUEZ PRADA, ciudadano identificado con la cédula 13.826.845 de Bucaramanga, abogado portador de la tarjeta profesional 25.396 del Consejo Superior de la Judicatura, domiciliado en Bogotá D.C. y actuando en mi propio nombre en ejercicio de la acción contemplada en el artículo 88 de la Constitución Política desarrollada por la ley 472 de 1998, respetuosamente comparezco ante su Honorable Despacho a efectos de, en defensa del derecho e interés colectivo de la Moralidad Administrativa, instaurar la presente Acción Popular contra el Ministerio de Defensa Nacional y la Fiscalía General de la Nación, lo que hago en los siguientes términos:


I. AUTORIDAD CONTRA LA QUE SE INSTAURA ESTA ACCIÓN.Se trata del Ministerio de Defensa Nacional representado por el doctor JUAN MANUEL SANTOS CALDERÓN, y la Fiscalía General de la Nación representada por el doctor MARIO IGUARÁN ARANA.II.


II.DERECHO O INTERÉS COLECTIVO AMENAZADO.


Se trata de la Moralidad Administrativa, bien consagrado constitucional y legalmente como uno de aquellos susceptibles de ser protegidos mediante esta acción.


III. HECHOS QUE MOTIVAN ESTA ACCIÓN.


1. De manera profusa, en circunstancias que constituyen hecho notorio, desde el día Viernes siete de marzo del año en curso de 2008, los medios de comunicación han abundado en información relacionada con la muerte del señor MANUEL DE JESÚS MUÑOZ, miembro del secretariado de las FARC y comandante del frente 47 de esa organización en donde figuraba con el nombre de IVÁN RÍOS.



2. La información oficial de esta muerte, dada por el señor Ministro de Defensa Nacional y el Comandante del Ejército Nacional, y en esa forma recogida por los medios de información, dan cuenta de que ella se produjo el día miércoles cinco de marzo en curso, a manos del jefe de seguridad del comandante guerrillero, un curtido y antiguo guerrillero de nombre PEDRO PABLO MONTOYA CORTEZ alias “Rojas” y su compañera sentimental, de nombre ANGÉLICA OCAMPO.


3. Según las mismas fuentes oficiales, y en los términos recogidos por los medios de comunicación, esa muerte había correspondido a una traición del jefe de seguridad a su comandante, motivada principalmente por el interés en reclamar la recompensa de Cinco mil millones de pesos ($ 5.000.000.000,oo) que ofrecía el gobierno nacional por la entrega del mencionado miembro del secretariado. Ese interés, aunado a las graves dificultades y apremios por los que en ese momento pasaba el señalado frente debido a operaciones militares del ejército nacional.


4. Informan las mismas fuentes, que después de varias semanas de contactos de Montoya Cortez con el Departamento Administrativo de Seguridad DAS, decidió la muerte el día martes 4 de marzo, para lo cual, arguyendo la seguridad de su jefe ante el acoso militar, utilizó la estratagema de separarlo del grueso de su tropa y levarlo a un lugar solitario. Una vez allí, le dio muerte de un disparo a quemarropa en la frente, asesinando también a la compañera de “Iván Ríos”. A continuación le amputó su mano derecha y algunos efectos personales, y salió en busca de las tropas oficiales a quienes les dio cuenta de lo ocurrido, entregó la mano del fallecido como prueba del hecho, y manifestó su interés en la recompensa ofrecida.


5. El señor comandante del ejército general Montoya hizo esta versión, y desde un comienzo argumentó la legitimidad y procedencia de entregar la gruesa suma al homicida, a la mayor brevedad. De igual manera y como un corolario lógico de lo anterior, anunció toda clase de garantías y medidas de protección para el homicida y sus cómplices.



6. Lo anterior comporta también como corolario obvio, que el autor y los cómplices del doble homicidio, conducta criminal penada por el art. 103 del Código Penal, agravada por haber puesto a las víctimas en condiciones de indefensión y por haberla realizado por motivo abyecto como es la promesa remuneratoria, circunstancias de agravación tipificadas en los numerales 7º y 4º del art. 104 del Código Penal, serán honrados y enaltecidos por el Estado colombiano en nombre de la sociedad, en lugar de castigados por una conducta que los códigos y la moral repudian.


7. El autor del doble homicidio Pedro Pablo Montoya Cortez alias Rojas, y sus eventuales cómplices, además de la conducta ya reseñada, amputaron la mano al cadáver de una de sus víctimas para esgrimirla como prueba y así reclamar la remuneración ofrecida. Tal conducta está penada y tipificada en el art. 204 del C.P. como Irrespeto a los cadáveres. Este proceder depravado también quedará impune y será enaltecido con las medidas gubernamentales que se anuncian a favor de los autores.


IV. CONCEPTO DEL INTERÉS COLECTIVO AMENAZADO DE VIOLACIÓN.


La al parecer inminente entrega de la suma de Cinco mil millones de pesos –u otra pequeña que fuera- al autor de las descritas conductas y sus cómplices, además de la garantía de impunidad que se barrunta con toda seguridad y para la cual ya se aventuran toda suerte de argucias y maniobras que van desde el “sometimiento” de los homicidas a la ley 975 de 2005 como desmovilizados de grupo armado ilegal, hasta la aplicación del Principio de Oportunidad por parte de la Fiscalía General, es Honorable señor Fiscal Administrativo que conoce de esta acción, una grave e inaudita afrenta a la moralidad administrativa



Lo anterior señor Juez, porque no hay que reparar ni debatir sobre el hecho político y militar en el cual se da el crimen. No es ese en modo alguno, y a despecho que es lo que se reivindica a nivel estatal, militar y mediático como triunfo del estado frente a la insurgencia, lo que está en cuestión. En manera alguna tan ostensible y publicitado hecho es de lo que se trata. No es la condición de insurgente de las víctimas, y la notoria importancia de una de ellas lo que debe ser materia de consideración en los hechos y pretensiones de esta acción constitucional. Se trata exclusivamente del incalificable agravio que para la moral administrativa, constituiría el premio y el encomio de una conducta a todas luces depravada, de una conducta que por encima de todo y en particular, insisto, del hecho de constituir una victoria militar del Estado frente a su enemigo, es abyecta, tipifica un grave delito y estuvo motivada en razones innobles.


El homicidio del ciudadano Manuel de Jesús Muñoz y de su compañera no ocurrió en combate, no fue una baja causada por las autoridades en ejercicio legítimo de su accionar. Fue cometido por un particular, y no en el evento posible de una legítima defensa frente a una exacción, agravio o ataque de parte del grupo insurgente, sino por un miembro de éste, otro ilegal de quien no se puede predicar causal legal alguna de justificación. Así, la conducta deviene antijurídica por múltiples títulos, nada la justifica ni atenúa y como se señaló, sobre ella recaen varias causales de agravación.


El hecho criminal que se pretende premiar, enaltecer y cobijar con el manto de la impunidad es repudiada por toda la juridicidad que gobierna al Estado y a la sociedad colombiana. Por los principios que la inspiran, por la filosofía política a la que está adscrita, por la ideología que se reivindica, y por la vasta normativa internacional a la que se ha adherido y a cuyo acatamiento hacen orgullosa mención sus más altos dignatarios. No hay que recabar mucho seños Juez, ni ser exhaustivo al respecto para reconocer la veracidad de esta aserto. Desde los Principios Fundamentales del Título I. de nuestra Carta que hablan de Colombia como un Estado social de derecho fundado en el respeto de la dignidad humana, los fines esenciales de Estado entre los cuales está garantizar la efectividad de los principios y derechos que esa carta consagra –sin distinción alguna aclara el suscrito- y la institución de las autoridades para defender a todos los residentes –a todos recalco- en su vida entre otros bienes, hasta la inviolabilidad de la vida con la proscripción perentoria de la pena de muerte que consagra el título II.


viernes, 30 de mayo de 2008

HERIDO ESTUDIANTE UNIVERSITARIO POR DESCONOCIDOS EN IBAGUÉ


Por Nelson Lombana Silva

Un grupo desconocido de aspecto joven y encapuchado, que se autodenomina "movimiento miliciano justicia y dignidad", llegó a los predios de la universidad del tolima, hacia las diez de la mañana, del 30 de mayo, intentando cerrar la calle cuarta, arrojando explosivos (papas bombas) dejando como saldo un estudiante gravemente herido, pues una esquirla lo alcanzó a la altura del cuello y fue llevado por sus compañeros al hospital regional Federico Lleras Acosta.

Los encapuchados se apoderaron de las instalaciones del alma mater del departamento, sin contratiempos, porque la policía brilló "extrañamente" por su ausencia. Los desconocidos, que al parecer no hacen parte de la universidad, sembraron el caos entre los estudiantes que se vieron precisados a abandonar la institución y suspender abruptamente las clases, la normalidad académica.

La estudiante, Nidia Soto, representante ante el consejo académico, dijo que "a las diez de la mañana, arrancó un tropel por parte de un grupo que no conocemos al interior de la universidad que se autodenomina "movimiento miliciano justicia y dignidad", intentaron cerrar la calle cuarta, la policía nunca llegó, en el altercado de lanzar papas bombas y demás, afectaron la vida de uno de los estudiantes, está gravemente herido con una esquirla en su garganta, siendo llevado posiblemente al Federico Lleras, esperando que allí lo atiendan".


Sobre los encapuchados, la dirigente estudiantil, señaló: "Hasta el momento ninguno de los encapuchados aparece, se acantonaron en la universidad del Tolima".

En esas condiciones, Nidia Soto, convocó a los estudiantes a regresar a casa: "La invitación a todo el mundo es que por favor, regresen a sus casas, de que hoy no hay clases, hay anormalidad académica".

Al condenar el hecho, expresó: "Este tipo de actos de barbarie no lo encabezan estudiantes universitarios, sino personas ajenas a la universidad. No sé si hayan anarquistas en la universidad, lo único que sé, es que los que hicieron esto no pueden llamarse estudiantes de la universidad del Tolima".

En una improvisada arenga, Nidia Soto, sobre la calle cuarta con carrera 42, insistió en llamar a los estudiantes a regresar a casa, evitar más hechos lamentables y luchar por la defensa de la universidad pública. "No hay amotinamientos, los que están en el campus universitario deben responder, nosotros debemos responder por la integridad de cada uno de ustedes, y velar por esa integridad es que ustedes vayan a sus casas. Es más, si quieren un acto de solidaridad, vayamos al Federico Lleras Acosta donde está el compañero herido, vayamos a estar pendiente de su integridad física", expresó con vehemencia.




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En un acto de irresponsabilidad los medios masivos de comunicación, especialmente, la cadena radial colombiana, Caracol radio, informó, casi en directo, que los estudiantes de la universidad del tolima estaban atacando a la fuerza pública con papas bombas, seguramente con el propósito de desacreditar una vez más al máximo centro de educación pública superior del Tolima. ¡Así se maneja los medios de desinformación en el país del sagrado corazón de Jesús!

Ibagué, mayo 30 de 2008

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SIN JUSTICIA, SIN VERDAD, SIN REPARACIÓN: EXTRADICIÓN A MEDIAS


(Colombia) (Autor: CCajar)

El Embajador de Estados Unidos en Colombia William Brownfield afirmó recientemente frente a la extradición de los 14 jefes paramilitares que “con esta extradición, Colombia y EEUU serán mejores países[i]”, fundamentándose en la armoniosa relación entre ambos países y alegando que se han respetado todos los procedimientos establecidos en las leyes colombianas, que compartirán información con las autoridades de nuestro país y que el “sistema legal de Estados Unidos también reconoce el derecho de las víctimas de pedir compensación y recompensa en un proceso legal (...)[ii]



Sin embargo, tal decisión ha agraviado tremendamente a las víctimas y el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado ha exigido al gobierno de Estados Unidos “que devuelva a las autoridades colombianas a los jefes paramilitares para que sean procesados por la justicia ordinaria y no bajo el marco de la ley de justicia y paz porque esta beneficia a los victimarios y no a las víctimas, porque no han contado toda la verdad, no han reparado integralmente a las víctimas y no han desmontados sus estructuras criminales[iii]”. A su vez, la Oficina enColombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha sido enfática al recordar que “(...) según el ordenamiento legal vigente, las razones invocadas por el Presidente de la República para proceder a las extradiciones, previamente suspendidas, son también causal para el retiro de la postulación a la “Ley de Justicia y Paz” y de pérdida de los beneficios allí establecidos[iv]”. Asimismo, la Comisión Interamericana observó que la extradición de los jefes paramilitares “afecta la obligación del Estado colombiano de garantizar los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación de los crímenes cometidos por los grupos paramilitares. [v] Mientras el país emprende la marcha del largo camino para recuperar algún día las dosis de verdad que se llevaron los principales testigos de la parapolítica, como acertadamente les ha denominado Rafael Pardo[vi], trazado por las abruptas decisiones presidenciales, nos preguntamos también sobre esos otros que con sobrados motivos y bajo los mismos postulados que han fundamentado tal extradición, también resultan “elegibles” para esta práctica. Nos referimos, por ejemplo, a los ciudadanos estadounidenses que han cometido delitos en Colombia, pero que gozan de plena libertad en razón a los acuerdos a los que han llegado con la justicia de ese país o a los acuerdos de inmunidad, que les inmunizan - vale la redundancia - hasta de las leyes de su propia patria, como es el caso de ROBERT FISHER, STEVEN G. WARSHAW, CARL H. LINDNER, DURK I. JAGER, JEFFREY D. BENJAMIN, MORTEN ARNTZEN, RODERICK HILLS [...], CYRUS F. FREIDHEIM y ROBERT OLSON[vii] todos ellos directivos de la Chiquita Brands, que durante años realizó pagos a las estructuras paramilitares y que participó en la logística para importar las armas con las que estos grupos masacraron, torturaron, desaparecieron y desplazaron a miles de campesinos en el Urabá. [viii]. Además, nos referimos a los miembros de la misión contratista del Plan Colombia que operaban en Tolemaida y que en octubre de 2004 distribuyeron un video en el que se observaba como sometían a vejámenes sexuales a niñas menores de edad de Melgar[ix]. En concreto nos referimos también a “Michel J. Coen, un sargento activo del Ejército de EE.UU. y César Ruiz, militar retirado del Ejército norteamericano, y bridaban seguridad en Tolemaida[x]” quienes el 26 de agosto de 2007 abusaron sexualmente de una niña colombiana de 12 años en el interior del Centro Aéreo de Combate Número 4 (CACOM 4) de la Fuerza Aérea de Melgar. [xi] De igual manera nos referimos a los ciudadanos estadounidenses Alan Norman Tanquary y José Hernández, pertenecientes al Séptimo Grupo de las Fuerzas Especiales del Ejército de E.U., instructores de tiro en el Centro Nacional de Entrenamiento del Ejército en Tolemaida, quienes en mayo de 2005 fueron arrestados en flagrancia por traficar con más de 30.000 proyectiles dirigidos a grupos paramilitares en la vía que comunica a los departamentos de Tolima y Cundinamarca, y frente a los cuales la Fiscalía solicitó el levantamiento de su inmunidad sin que este fuera concedido[xii]. Pero también nos referimos a los miembros de la Fuerza Pública colombiana que han traficado con estupefacientes o que han favorecido el procesamiento de esas sustancias ilícitas a través del tráfico de precursores químicos. Hablamos de los miembros del Gaula que en 2002 en Barranquilla decomisaron 3.000 kilos de cocaína y a cambio de 1.800 millones de pesos los devolvieron a los narcotraficantes[xiii]. Hablamos de Gil Gonzalo Vivero Amador, mayor del Ejército Nacional, quien junto con Rubén Oswaldo Ceballos Burbano también militar, en junio de 2003 organizaron el transporte de base de cocaína entre Puerto Caicedo, Putumayo, y Pitalito, Huila, utilizando los bienes y la logística del Batallón Domingo Rico acantonado en Villa Garzón[xiv], una de las bases emblemáticas “de la lucha contra el narcotráfico” del Plan Colombia. Estos militares fueron condenados por el delito de tráfico de estupefacientes por el Tribunal del distrito judicial de Nariño en agosto de 2007. Hablamos de el Coronel Miguel Ángel Sierra Santos y el Mayor Javier Alberto Carreño Vargas, ambos oficiales del Ejército contra quienes la Procuraduría ha elevado pliego de cargos por su presunta colaboración con el grupo de autodefensas que operaba al interior del departamento del Caquetá durante el 2003 permitiendo el ingreso de combustible y cemento, insumos utilizados para el procesamiento de estupefacientes y sustancias psicotrópicas[xv].


Y hablamos delgeneral (r) Pauselino Latorre, quien fue detenido por orden de la Fiscalía General de la Nación junto con otras 21 personas que traficaban con drogas hacia Estados Unidos, incluyendo su sobrino el ex fiscal LeobardoLatorre.Durante su larga carrera militar, el general (r) Latorre se desempeñaba como jefe de inteligencia del ejército nacional, como jefe de la Tercera División del Ejército en Cali, como comandante de la Brigada 17 con sede en Carepa (Antioquia), y como egresado de la Escuela de las Americas con sede en FortBenning, Georgia, EEUU, entre otros cargos importantes. Según un investigador del caso, "[s]e ha establecido que [Latorre] sirvió para el lavado de más de 2 mil millones de pesos que salieron de los negocios del narcotráfico [xvi]". ¿Qué pasa con todos ellos?, ¿No le interesa a Colombia ni a los Estados Unidos juzgar a ciudadanos estadounidenses que han cometido precisamente esos delitos contra los que se supone que apoyan y soportan a los organismos de seguridad y con base en los cuales se justifican su presencia y el mismo Plan Colombia?, ¿No le interesa a Colombia procesar internamente a ciudadanos estadounidenses que alentados por su inmunidad diplomática violan niñas en sus propias guarniciones militares y no contentos con ello las someten a la vergüenza pública?, ¿No le interesa al gobierno de los Estados Unidos procesar a militares y policías colombianos que desconociendo su posición de garantes apoyan logísticamente, conniven y sustentan fuerzas narcoparamilitares para el procesamiento, tráfico y comercialización de la cocaína?, ¿No le interesa al gobierno Colombiano conocer la verdad de los directivos de las bananeras que financiaron los crímenes de lesa humanidad de los paramilitares?. ¿Cómo es que se llega a ser mejores países cuando existe un claro desequilibrio en la obligación de colaborar con la justicia colombiana en casos que comprometen el pudor sexual y los derechos de las niñas, el mismo tráfico de estupefacientes o el apoyo a estructuras paramilitares?, ¿Cómo se llega a ser mejores países cuando la indignación por el narcotráfico recae en estructuras paraestatales pero nunca en las estructuras estatales que tienen participación y dirección en la comisión de tal delito?, ¿Cómo se llega a ser mejores países aplicando selectivamente la figura de la extradición en claro detrimento del irrenunciable derecho a la verdad que tienen las víctimas de crímenes de lesa humanidad?. ¿Cómo se llega a ser mejores países cuándo el debate se centra en la palabra reparación, vaciándola de contenido? La reparación no es una compensación económica pues una hija desaparecida, un padre asesinado, un pueblo arrasado y desterrado, un líder o lideresa sindical, indígena o afrodescendiente, un periodista, una defensora de derechos humanos, no tienen precio ni en pesos ni en dólares. Reparación es saber la verdad de lo ocurrido: encontrar los restos del desaparecido, conocer a los autores materiales e intelectuales del asesinato, devolver el territorio robado en condiciones dignas y de seguridad, garantizar que las violaciones no van a volver a repetirse y que nunca más otros colombianos serán sometidos a la ignominia y la impunidad. La reparación no se hace con un fondo burocrático de repartición de bienes, ni con la promesa de que colombianos que subsisten con menos de un dólar diario pueden acceder a ella a través de demandas interpuestas directamente en los Estados Unidos... la reparación es tratar con respeto a las víctimas, dignificando su dolor, dándole a la memoria una connotación social y no de vergüenza privada. Reparación es acoger la verdad, sin miedo a ella. En contraste a lo afirmado por el embajador estadounidense Brownfield, esta últimas extradiciones de colombianos a Estados Unidos no mejorarána ninguno de los dos países y tampoco facilitaría la reparación integral de las víctimas.